15-M:
la indignación continúa
En el
primer aniversario del surgimiento de los “indignados” en Madrid, movimiento
que luego de extendió a todo el mundo. Sus exigencias siguen en pie pero la
política española marcha en sentido contrario: ajuste, recortes y más
desempleo. El acontecimiento será recordado mañana.
Extraído de El Litoral de Santa Fe
Sara
Barderas
“¡Qué no, qué no, qué no nos
representan!”. El
grito se hizo fuerte en
Un
año después, mañana celebrarán su primer aniversario con manifestaciones
convocadas en todo el país y con el reto de demostrar que siguen vivos en una
España en la que las cosas han ido de mal en peor.
La economía ha vuelto a entrar en recesión, el desempleo sigue creciendo y ya afecta a uno de cada cuatro
trabajadores: hay más de 5,6
millones de personas desocupadas. Los recortes del gobierno conservador
de Mariano Rajoy son más profundos que los del socialista de José Luis
Rodríguez Zapatero y afectan también
a la sanidad y la educación públicas, pilares del Estado de
bienestar.
“La
situación en España es cada vez más difícil, las medidas adoptadas por el
gobierno están acabando con derechos sociales. El 15-M, las asambleas de
los barrios, siguen siendo la esperanza para los que no nos resignamos a
creer que no hay otra solución posible para salir de la crisis”, asegura a
DPA María López, estudiante madrileña de Medicina involucrada en el
movimiento.
“El
15-M debe aprovechar la coyuntura para tener más fuerza”, dice Carlos
Paredes, informático y miembro de Democracia
Real Ya (DRY), la organización horizontal que impulsó la primera
manifestación de mayo de 2011. “Hay que ampliarlo a más sectores, como los
autónomos y pequeñas empresas”.
Hace
un año, y pese a que algunos sectores conservadores trataban de deslegitimarlos hablando de ellos como
jóvenes izquierdistas antisistema, los indignados eran muchos. Jóvenes,
sí, pero también adultos y jubilados; estudiantes, trabajadores y
desempleados.
Símbolo
y epicentro de las protestas, desde
Por
la redes sociales
Las
redes sociales fueron aliadas. La marea humana se convocaba a golpe de
Twitter. Acamparon en las plazas y, a pocos días de unas elecciones
municipales y autonómicas, asustaron a una clase política que no defendía sus
intereses.
Con
el levantamiento de los campamentos, el movimiento trasladó su acción a los
barrios, a asambleas vecinales que se siguen celebrando. Se han creado cooperativas de desempleados que se ayudan
mutuamente. Los “indignados” han parado desalojos de
familias que no podían pagar la hipoteca al banco, de inmigrantes sin
recursos, de ancianos.
“Es
sobre estas pequeñas pero importantes acciones donde recae la fuerza del 15-M
ahora mismo”, dice López. “El 15-M ha restablecido unos
lazos sociales que el sistema se había encargado de dinamitar. Hemos
comprendido que unidos y organizados somos más fuertes”.
El
movimiento ha creado una especie de sociedad al margen que promueve el
cambio fuera de las esferas de poder institucional y los partidos políticos
se han visto obligados a integrar en sus discursos y programas algunas de
sus reivindicaciones.
“Existe
un germen de estructura paralela, pero todavía no es una estructura
organizada”, explica Paredes. “Si los canales oficiales no dan respuesta a
los ciudadanos, ellos sólo pueden buscar fuera de estos canales”.
También
en el movimiento hubo cambios. Un año después, la división se ha abierto
paso. Un sector de Democracia Real Ya (DRY), que jugó un papel clave en el
surgimiento del 15-M, se ha convertido en organización sin ánimo de lucro
para dejar atrás la parálisis de procesos asamblearios en los que las
decisiones pueden tomarse sólo por consenso. Enfrente, están los que quieren
seguir horizontalmente, como hasta ahora. Unos y otros se deslegitiman en las
redes sociales.
Aprestos
Mañana,
los indignados medirán en las calles de España los apoyos con los que cuentan
un año después de su nacimiento, su capacidad de resistencia ante el paso del
tiempo y su unidad.
Lo
harán ante las advertencias del gobierno de Rajoy: “Las acampadas son actos
ilegales que no van a ser permitidas”, adelantó el Ejecutivo. En Madrid las
autoridades desplegarán más de 1.500 antidisturbios y otros 500 agentes para
impedir que pongan sus carpas. Pero, ellos quieren volver a tomar la plaza.
Una
intervención policial, en medio de manifestantes entre los que seguramente
habrá niños y ancianos, como en veces anteriores, puede ser muy delicada. Y
puede llevar de nuevo a los informativos de todo el mundo a una España sumida
en una grave crisis económica y en las consecuencias sociales de unos
recortes de miles de millones.
Primavera
“Necesitamos
una primavera europea” y ésta debe ser el resultado de movimientos como el de
los indignados, porque si los males proceden de Europa la solución está
dentro, dice Ztvetan Todorov,
uno de los pensadores contemporáneos más importantes, y autor de
“Los enemigos íntimos de la democracia”.Y en este libro, que el filósofo
búlgaro, Premio Príncipe de Asturias, acaba de publicar en España y América,
alerta de las amenazas que hacen peligrar a Occidente.
En el mundo
El
movimiento de los “indignados” ha llamado mañana a una protesta mundial para
conmemorar su primer aniversario, en la que espera concentrar a cientos de
miles de personas en diversas ciudades de Europa y de Estados Unidos.
En
Grecia, cuya población sufre drásticas medidas de austeridad y está
pendiente de la formación de un nuevo gobierno, hay prevista una
concentración en la ateniense plaza Sintagma dentro de la movilización
Primavera Global, organizada por el foro Ágora de Atenas.
En
España, los “indignados” tienen previstos actos en diversas
ciudades, entre los que destaca la concentración en la céntrica Puerta del
Sol de Madrid, donde hace un año nació el movimiento 15-M. En Alemania se ha convocado
a una marcha que formará una estrella y partirá de cinco puntos diferentes de
la ciudad, para terminar en una concentración en
En
Portugal, los “indignados”, agrupados en la plataforma
15 de Octubre, se han sumado a la protesta internacional Primavera Global con
una manifestación contra la degradación de las condiciones de vida por las
medidas de austeridad.
En
Francia, llaman a una concentración en nombre “del viento de
indignación que corre por todo el mundo”. Será en la parisiense plaza de Los
Inocentes.
El
movimiento Occupy London ha convocado en la plaza de San Pablo, en
plena City londinense. Los “indignados” visitarán algunas instituciones
ubicadas en ese distrito financiero, una serie de bancos y compañías privadas
que, según ellos, constituyen el uno por ciento “que ocasionó la crisis
económica y continúa beneficiándose de ella”.
En
Italia, los “indignados” han convocado una manifestación en Roma a la que
han llamado simbólicamente “Olimpíada de los Derechos” y en la que llevarán
una antorcha a lo largo del trayecto de un kilómetro desde el Coliseo a las
Termas de Caracalla.
En
Estados Unidos, hay marchas previstas en Detroit y
Nueva York, ciudad esta última donde hace un año más de 10.000 personas se
manifestaron por las calles del centro financiero para exigir que los
empresarios y los bancos paguen por la crisis que desataron.
|
jueves, 21 de junio de 2012
15-M: LA INDIGNACIÓN CONTINÚA, POR SARA BARDERAS
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario